Limpieza de superficies de carreteras:
Antes de la construcción, asegúrese de que la superficie de la carretera esté completamente limpia, libre de polvo, aceite, agua e impurezas para mejorar la adherencia de la pintura.
Control de temperatura en la construcción:
La pintura termofusible debe calentarse entre 180 °C y 220 °C; las temperaturas fuera de este rango pueden afectar la calidad de la aplicación. Utilice un equipo profesional de calentamiento de pintura termofusible para controlar la temperatura en tiempo real.
Tratamiento previo de la superficie de la carretera:
Para pavimentos no asfálticos, como el hormigón, se recomienda aplicar una imprimación para mejorar la adherencia y prevenir el desprendimiento en el futuro.
Esparcimiento de perlas de vidrio:
Para garantizar un rendimiento reflectante óptimo, la aplicación de las microesferas de vidrio debe sincronizarse con la pintura termofusible. Asegúrese de que su distribución sea uniforme y que la cantidad cumpla con las especificaciones estándar (generalmente entre 250 y 400 g/m²).
Seguridad en la construcción:
El proceso de construcción debe ser realizado por profesionales capacitados, utilizando equipos de protección para altas temperaturas, y se deben colocar señales de advertencia adecuadas para impedir el acceso de peatones y vehículos a la zona de construcción.